
Alrededor de 17 millones de personas viven en 4 000 islas de toda la UE, mientras que 95 millones de personas —una quinta parte de la población de la UE— viven a lo largo de las costas de la UE en 22 países de la Unión. Las dos comunidades son activos vitales para nuestra economía, pero se enfrentan a varios retos: el cambio climático, el sobreturismo, la sostenibilidad y el crecimiento económicos, por citar solo algunos. La Comisión Europea ha presentado sus primeras estrategias a medida para proporcionar apoyo específico a ambos tipos de territorios y para liberar su potencial.
Islas
La mayoría de las islas de la UE comparten realidades y retos únicos, como el aislamiento geográfico, la conectividad limitada, los elevados costes del transporte, los pequeños mercados y el declive demográfico.
Para abordar estas cuestiones, la estrategia propone:
- impulsar el emprendimiento, diversificar la economía local, el turismo sostenible y la digitalización, y abordar las brechas de conectividad
- acelerar la descarbonización, las energías renovables, la adaptación al cambio climático y la protección de la biodiversidad
- reforzar los servicios públicos, la asistencia sanitaria, la vivienda, la educación y la inclusión social para revertir la despoblación y retener a los jóvenes
- reforzar la resiliencia frente a las catástrofes naturales vinculadas a la crisis climática, los riesgos marítimos y otras amenazas emergentes.
La estrategia promueve un diálogo periódico entre las instituciones de la UE y los representantes de los intereses de las islas.
Las comunidades costeras
Las comunidades costeras de Europa son las primeras en acusar el cambio climático, la pérdida de biodiversidad marina y costera, y la contaminación marina. También se enfrentan a presiones adicionales, como el desequilibrio del turismo, la escasez de viviendas asequibles, la estacionalidad de la actividad económica y las limitadas oportunidades laborales.
Para abordar estas cuestiones, la estrategia se centra en tres prioridades:
- prosperidad: promover una economía azul dinámica, competitiva y diversificada, fomentar la innovación y los nuevos modelos de negocio y crear oportunidades laborales de calidad
- resiliencia: mejorar la adaptabilidad al cambio climático y a retos más amplios de índole medioambiental, económica, social y de seguridad, por ejemplo, a través de la iniciativa OceanEye
- habitabilidad: promover lugares vibrantes, inclusivos y atractivos en los que las personas de todas las edades puedan prosperar, salvaguardando al mismo tiempo la cultura marítima, el patrimonio y la identidad local.
La estrategia pone el énfasis en soluciones de iniciativa local adaptadas y reconoce las diversas necesidades de las comunidades costeras, desde los pueblos pesqueros remotos hasta las principales ciudades portuarias.
Ambas estrategias funcionan de forma conjunta, reforzándose mutuamente para abordar las presiones compartidas y, al mismo tiempo, responder por igual a las realidades específicas de las islas y de las comunidades costeras.
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- Fecha de publicación
- 10 de junio de 2026
- Autor
- Dirección General de Comunicación