
La Comisión ha presentado un nuevo Plan de Acción para la Electrificación destinado a acelerar la transición desde los combustibles fósiles hacia la electricidad en Europa, en toda la industria, el transporte y los edificios. El objetivo es hacer de Europa el primer continente «eléctrico» del mundo, con la intención de aumentar la electrificación del actual 23 % del consumo de energía hasta el 46 % de aquí a 2040. Al alcanzar este objetivo, la UE podría ahorrar 260 000 millones EUR al año en importaciones de combustibles fósiles.
Algunas ventajas del cambio hacia la electrificación son:
- la disminución de la dependencia de los combustibles fósiles importados, lo que hará que Europa sea más independiente y competitiva, y reducirá su vulnerabilidad frente a perturbaciones geopolíticas;
- la modernización y la descarbonización del sistema energético europeo, lo que contribuirá a acelerar la transición ecológica;
- beneficios para los consumidores europeos: conducir un vehículo eléctrico de batería puede significar un ahorro de hasta un 78 % en comparación con un vehículo equivalente alimentado con combustibles fósiles. El cambio de las calderas de gas por bombas de calor reduce el gasto en calefacción de los hogares de la UE hasta en un 60 %.
Sin embargo, todavía deben abordarse varios retos. La electricidad suele costar tres veces más que el gas. Las conexiones a la red pueden tardar años en estar disponibles. Muchas tecnologías innovadoras nunca llegan a la escala comercial. Las empresas reciben escasos incentivos para pasar de los combustibles fósiles a la electricidad.
El nuevo plan aborda todos estos retos. Para ello, propone una serie de medidas que ayudarán a reducir la brecha de precios entre los costes de la electricidad y de la energía fósil e incentivarán la adopción de tecnologías más limpias y basadas en la electricidad, como las bombas de calor, los vehículos eléctricos y las baterías, entre otras. Las medidas del plan consisten en:
- preparar las facturas de electricidad de la UE para el futuro, haciendo que los países de la UE puedan rebajar las tarifas de acceso a la red para determinados grupos de consumidores y puedan reducir los impuestos para las empresas de gran consumo de energía;
- fomentar el despliegue más rápido de contadores inteligentes, lo que facilitará el ahorro en las facturas energéticas de los consumidores;
- reducir los costes iniciales de las tecnologías de electrificación en sectores clave de la demanda. Esto se logrará movilizando herramientas como los sistemas de arrendamiento social, el instrumento financiero del régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) y el Fondo Social para el Clima;
- acelerar el despliegue de las redes eléctricas europeas a través del paquete de medidas sobre las redes eléctricas;
- acelerar la adopción de soluciones de electrificación innovadoras;
- invertir en el desarrollo de competencias y puestos de trabajo en el ámbito de la electrificación, con la posible creación de cientos de miles de puestos de trabajo de calidad.
El mismo día que la Comisión presentó este plan también anunció una revisión del RCDE de la UE, la principal medida para la descarbonización de la UE. El cambiante contexto geopolítico y económico implica que también deba modernizarse esta medida. Esta revisión, junto con el plan de acción, forma parte de los esfuerzos más amplios de la UE por impulsar la competitividad, la descarbonización y la independencia de Europa.
Más información
Preguntas y respuestas sobre el Plan de Acción para la Electrificación
Preguntas y respuestas sobre la revisión del RCDE de la UE
- Fecha de publicación
- 17 de julio de 2026
- Autor
- Dirección General de Comunicación