En una Europa que atraviesa grandes transiciones —digital, demográfica y hacia una energía limpia—, invertir en su mayor activo, las personas, es más importante que nunca. El presupuesto a largo plazo de la UE será clave para promover los derechos sociales.
A través de inversiones específicas, apoyará:
- unos empleos de calidad;
- la inclusión social;
- la educación y las capacidades;
- viviendas asequibles e infraestructuras sociales.
Invertir en las personas también significa apoyar la participación democrática y un espacio cívico dinámico, así como proteger la libertad artística y cultural. El presupuesto a largo plazo seguirá invirtiendo en los ámbitos de las competencias, la cultura, los medios de comunicación y los valores.

Esta página se revisó por última vez el 15 enero 2026.
